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23 sept. 2015

Ingenio para la producción.El deshidratador solar diseñado y construido en San Juan

El deshidratador solar diseñado y construido en San JuanHace casi dos meses producen y venden frutas y verduras disecadas en esa máquina que funciona con el calor del sol y herméticamente. Casi toda la producción es de Calingasta, donde está instalado el deshidratador. Por Viviana Pastor.

Paula y Germán, orgullosos de su producción 100 % ecológica.

Por Viviana Pastor

Aroma intenso y sabor exquisito de frutas y verduras calingastinas, pero disecadas y en bolsas. Es la nueva oferta productiva de un joven matrimonio de emprendedores formado por Paula Tripolone y Germán Rodríguez. El es técnico en Energía y su tesis final fue el diseño de un deshidratador solar semi industrial, es decir que la fruta se seca usando sólo energía solar, por eso el nombre del emprendimiento es Sol Cordillerano. 

"La idea nació hace 4 años, mis padres viven en Tamberías y unos vecinos nos dieron unas manzanas. Cuando fuimos a recogerlas, había plantas cargadas pero para llegar había que pisar una alfombra de fruta en el piso, toda esa producción se perdía. Lo mismo pasaba con un montón de producción. Ahí pensé que había que aprovecharla”, contó Germán. 

Con el aporte de fondos de un Capital Semilla que recibieron en 2012, comenzaron a construir el deshidratador, y hace dos meses realizaron las primeras pruebas. "Sin ese capital inicial no hubiéramos podido hacerlo, a pesar de que salió el doble porque los plazos se extendieron”, dijeron.

La máquina funciona como otros deshidratadores solares, aunque no hay muchos en San Juan, sólo prototipos pequeños. Funciona como un sistema de colección solar, el mismo principio de los calefones solares. Tiene una gran superficie colectora que absorbe los rayos de sol y los transforma en calor. En invierno, cuando los rayos solares son más débiles, la máquina alcanzó los 60° de temperatura en el interior. La máquina es hermética, con un diseño diferente a los conocidos: tiene un sistema cerrado de circulación de aire caliente; y un sensor de temperatura y humedad controlado con un microprocesador al que se le setean los grados y porcentaje de humedad de trabajo. Este sensor manda señales a un motor para que abra las compuertas cuando satura la humedad programada, expulsa el aire húmedo y toma aire nuevo.

El deshidratador tiene una capacidad de procesamiento para 150 kilos de fruta húmeda, en invierno tarda 2 días para procesar; en verano se reduce el tiempo y en medio día podría estar lista la misma carga porque la máquina llega a la temperatura ideal mucho más rápido. 

Cada fruta y verdura tiene sus propios tiempos de secado, por ejemplo la manzana rinde poco más del 10 % de su peso, de 100 kilos de fruta fresca quedan unos 12 kilos disecada. De una bolsa de cebolla de 20 kilos queda 1 kilo deshidratada.

"En junio y julio hicimos las primeras pruebas y el rendimiento fue bueno a pesar  del poco sol. Los beneficios de esta forma de deshidratar son muchos respecto al secado directo al sol. Tamberías es una  zona en la que hay viento casi todos los días, y polvo en suspensión, pero adentro de la máquina la fruta está siempre limpia y sin peligro de contaminación por animales sueltos. Además, el sol no le quita sus colores naturales”, dijo Germán.

Hasta ahora los chicos hicieron tomate, berenjena, ajo, cebolla, zanahoria, pimiento, durazno, manzana, banana, kiwi, pera. Las frutas las ofrecen en bolsitas con un mix que incluye pasas de uva, almendras y nueces, ideales para deportistas. También elaboran barritas de cereal y frutas.

Comercio incipiente

Cuando los amigos comenzaron a probar la fruta que producían empezaron las ventas. "Todos quedaban encantados, al principio fue todo medio improvisado, preguntamos por la feria Agroproductiva y esa semana ya estábamos vendiendo. En poco más de un mes que estamos comercializando no hemos parado, nos piden de muchos lados por Facebook y también a través de la página Compre San Juan. Una herboristería nos pidió varios kilos”, contaron entusiasmados.

Lo que no producen ellos, lo compran a productores sanjuaninos, las almendras son de Pocito, las nueces, de Tamberías y las pasas, de Zonda.

Germán y Paula se reparten las tareas, ella está más abocada a la comercialización y toma de pedidos y él a la producción, pero a veces se cruzan las tareas y Germán también vende. Este año ganaron otro Capital Semilla para comprar más maquinarias y seguir creciendo. "Ya iniciamos el registro en Salud Pública; vamos a ampliar y optimizar la producción y a cumplir con todas las normas”, señaló Germán.

El uso del  deshidratador solar disminuye los costos y tiene cero impacto en el medio ambiente. "No hay muchos en San Juan, los que hay son chicos, muy caseros, y hay varios en proyecto. Creo que hay que incentivar el uso de las energías alternativas”, dijo.
Fuente: Tiempo de San Juan 23.09.15