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13 sept. 2015

Fuerzas de seguridad vinculadas al narcotráfico: opiniones desde el Procunar

Gendarmes detenidos por traficar droga

Por Jorge Almirón

“El narcotráfico, con su gran rentabilidad, permite corromper a personal de las fuerzas de seguridad"

Lo aseguraron desde la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), el área que coordina la tarea de los fiscales federales de todo el país en la lucha contra este delito. Sostienen que en esta tarea hay que atacar a los eslabones más altos de las organizaciones criminales
La detención de tres gendarmes vinculados con el narcotráfico en Río Cuarto puso una vez más al descubierto el avance de los narcos, quienes vienen ganando terreno captando complicidades aún dentro de las propias fuerzas de seguridad encargadas específicamente de combatir este flagelo.

Desde la Procuraduría General de la Nación se siguen de cerca este tipo de hechos sobre el cual no hay, por el momento, una receta para remediarlos y se tiene como contraparte el poderío económico que parece lograr corromperlo todo.

“Venimos viendo con preocupación lo sucedido en Río Cuarto, que no sólo se ha dado allí sino que se repite en distintos puntos del país, en fuerzas de seguridad provinciales y nacionales”, dijo a PUNTAL Matías Gabriel Álvarez, vocero del Procunar.

“Actualmente tenemos siete causas importantes en las que venimos trabajando en el país, colaborando desde la Procuraduría. Son causas en Córdoba, Santa Fe, Corrientes y Neuquén, entre otras provincias”, señaló.

“En Córdoba colaboramos en lo que se conoce allí como el narcoescándalo. Lo hicimos en toda la etapa de la instrucción de la causa, la cual ahora será elevada a juicio. Es un caso que nos ha preocupado mucho”, sostuvo Matías Álvarez.

El responsable de relaciones con la comunidad señaló también que “hay muchos jueces, fiscales, la gran mayoría, que le pone gran empeño en su tarea”.

Al consultarle sobre los motivos por los cuales los narcos logran captar cómplices de sus bandas entre las fuerzas de seguridad explicó que “la gran rentabilidad es lo que permite corromper a personal de las fuerzas de seguridad” y que esto se ve “desde el policía que está en su comisaría hasta el personal de seguridad de fuerzas específicas que luchan contra el narcotráfico”.

“Esta última situación es más grave que el abuso de drogas, ya que en algunos lugares llega a afectar hasta la propia gobernabilidad, ya que hasta son cooptados funcionarios. Quiero reiterar el concepto: en algunos lugares vemos cómo se infiltra en el policía común, pero en otros casos vemos cómo se introducen en áreas de seguridad específicas encargadas de luchar contra el narcotráfico”, reiteró Álvarez.

“Lo de Gendarmería no es algo ni común ni habitual. Es grave. Nosotros como Procunar venimos trabajando desde el 2013 en que se creó, y vemos casos similares desde entonces. No podemos hablar de que hay un agravamiento en la situación, pero vemos cómo el narcotráfico, con su alta rentabilidad, va corrompiendo con dinero hasta a funcionarios”, señaló.

Luego, opinó: “La lucha contra el narcotráfico creemos que pasa por atacar los eslabones más altos de la cadena, atacar a los más grandes para romper el tráfico”.


Los gendarmes detenidos en Río Cuarto

Tres gendarmes acusados de integrar una banda de narcotraficantes fueron detenidos en la ciudad de Río Cuarto cuando retiraron una encomienda proveniente de Salta que contenía más de dos kilos de cocaína.

Fuentes de la Delegación Río Cuarto de la Policía Federal Argentina (PFA), a cargo del operativo, señalaron que el mismo se produjo después de tareas de inteligencia realizadas durante varios meses sobre el modo de actuar de la banda, que permitió detener en la terminal de ómnibus de Río Cuarto a tres sindicados integrantes.
Dos efectivos de Gendarmería Nacional (GNA), de 36 y 37 años, y una mujer de 24, fueron apresados cuando retiraron una encomienda.

El paquete, proveniente de la ciudad salteña de Orán, contenía tres ladrillos de cocaína y fue detectado por un perro entrenado para rastrear narcóticos.

El Juzgado Federal de Río Cuarto, a cargo de Carlos Arturo Ochoa y secretaría a cargo de Lucía Storani, dispuso siete órdenes de allanamiento en domicilios particulares de la ciudad relacionados a la causa. En una vivienda de la localidad de Santa Catalina de Holmberg, donde residían y trabajaban los acusados, se detuvo a otro gendarme, de 30 años, acusado de integrar la banda de traficantes.

En los distintos allanamientos se secuestraron cinco teléfonos celulares, impresoras, dos notebooks, tres chips de telefonía celular, documentación de interés para la causa y un automóvil Renault Logan.

Los sospechados de ser los cabecillas, dos hombres de Río Cuarto con antecedentes delictivos por infringir la ley contra el narcotráfico, continuaban prófugos.

Fuente: Puntal 13.09.15