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25 sept. 2015

Cómo afecta a la exportación local la devaluación del real

La devaluación del real frena la exportación de productos locales

La caída de los precios de los artículos brasileños afecta fuertemente la competitividad de la industria de repuestos y de muebles nacionales.
La estrepitosa caída del real, que lo colocó ayer cuatro unidades por debajo del dólar, vuelve a poner a los precios de los productos argentinos por encima de los artículos brasileños.

La mercancía nacional ya venía golpeada por un fuerte desplome de la competitividad en mercados internacionales en los últimos años. La inflación provocó el encarecimiento de la materia prima y la mano de obra. Así la manufactura local ya no encuentra lugar para la exportación. Un claro ejemplo, se visualizó en la fábrica de muebles  riocuartense Petit Gacela, que entre 2014 y 2015 dejó de vender en la región del Mercosur.

“Nosotros exportábamos al mercado de Paraguay, Bolivia y Chile. Directamente ni siquiera pudimos entrar al mercado brasileño. Y no es que queramos echarle la culpa a las paritarias, pero después de los últimos dos acuerdos quedamos fuera de precio respecto a los productos de otros países. Nuestros artículos se componen en un 60 por ciento de mano de obra y el otro 40 por ciento en insumos y materiales, y en los últimos tiempos nos quedamos fuera de precio. En la primera devaluación estuvimos muy bien con Chile pero este año  se cayó todo”, afirmó Iván Capaldi, gerente administrativo del departamento de Comercio Exterior de la empresa.

Asimismo expresó que la industria mobiliaria de Brasil es la principal exportadora en el cono sur, por lo que es muy difícil desarrollar competencia sin la capacidad de bajar el valor de la manufactura. “A nivel mundial nunca podemos llegar a aumentar un 3,5 a un 5 por ciento. Si le decís a tu cliente que tiene que aumentar un 15 por ciento no lo tiene ni contemplado, ya ahí se cortan todas las operaciones. Si somos cada vez menos competitivos por el tema de la inflación y, si encima Brasil, que es el líder en lo que es mueble devalúa, perdemos cada vez más lugar en el mercado internacional”, dijo.

Sin embargo, este freno de exportaciones ha logrado cubrirse con un aumento de la demanda del mercado interno que se ha producido desde principio de año, según comentó Capaldi. Explicó que la inclusión de artículos mobiliarios en el programa de créditos “Ahora 12” ha generado una mayor dinámica de consumo en el sector.

 “En realidad uno siempre está con el mercado interno que es el que le da la estabilidad. Si el mercado interno anda bien, tiene demanda sostenida en crecimiento; la exportación la tenés  pero no te enfocás tanto. Porque  siempre tiene sus complicaciones, te genera volumen pero está lejos y tenés que negociar todo el tiempo, te va cambiando, siempre te aparece algo nuevo”, manifestó el gerente de la fábrica de muebles.

Los repuestos

Los fabricantes de autopartes tampoco encuentran lugar para posicionar sus productos a nivel internacional. En este sentido, José Giordano, titular de la Cámara de Empresarios de Repuestos Automotores y Afines de Córdoba, advirtió que “no sólo suben los precios de los productos nacionales, sino que el poco producto local que hay se ve perjudicado porque le cuesta competir. Acá tenemos un dólar sobrevaluado y lo que gana acá un empleado de una autopartista o de un fabricante de autopartes difiere mucho en dólares de lo que gana en Brasil”.

Y agregó que “la presión fiscal que tenemos en Río Cuarto o Córdoba es altísima comparada con Brasil. Incluso tenemos los agravantes de los aportes que realizan los empresarios por los empleados son mucho mayores. O sea nosotros estamos en desventaja desde todos los órdenes”.

Como contraparte, Giordano afirmó que en lo referente al mercado interno, los repuestos brasileros no tienen tanta incidencia sobre los nacionales porque “casi no entran”. No obstante afirmó que la manufactura local no alcanza a cubrir la demanda del mercado y tampoco cuenta con los avances tecnológicos necesarios que exige la hoy la producción automotriz. “La industria nacional no está preparada ni actualizada para mantener una oferta acorde a las necesidades. No se ha avanzado”, expuso.

En tanto, reconoció que pese a la difícil situación que enfrentan por la caída de ventas, no hubo cierres masivos de empresas. Aunque señaló que el temor ronda en torno a la pérdida de mano de obra calificada como variable de ajuste. “El empleador que le llevó cinco años formar un empleado con conocimiento general de repuestos trata de mantenerlo, porque es un capital, es una inversión importante. Pero a veces es difícil en momentos en los que los números no dan”, dijo Giordano.

Fuente: Puntal 23.09.15