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19 ago. 2015

Muerte de un joven universitario, y los interrogantes acerca de la atención que recibiera

La falta de camas del Hospital complicó a un joven que murió a raíz de un ACV
 
Manuel López, de 22 años, tuvo que ser derivado a Villa María porque la terapia estaba colapsada y necesitaba respirador. Antes, permaneció tres días en la guardia, cuando ya tenía el diagnóstico
La falta de camas en la terapia intensiva del Hospital comprometió a un joven de 22 años con un accidente cerebro vascular, que posteriormente murió tras ser derivado a Villa María.

Manuel López, estudiante de Ingeniería Electricista de la Universidad, sufrió la afección mientras estaba trabajando y permaneció en una sala común durante poco más de dos días. Perdió la vida el sábado pasado y su caso reavivó la discusión sobre la falta de estructura para la atención que atraviesa el centro sanitario local.

El caso de Manuel parece haber desnudado las falencias del Hospital San Antonio de Padua para la atención de éste y otro tipo de casos. Es que el joven pasó más de dos días alojado en una habitación común luego de haber sufrido un ACV, hasta que finalmente fue derivado al Hospital Pasteur de Villa María.

Amigos, familiares y fuentes cercanas al centro sanitario local, coinciden en que Manuel no pudo ingresar a la terapia intensiva por falta de camas, debido a que ésta se encontraba “colapsada” la noche del sábado 8 de agosto.

El joven estudiante no podría haber continuado con su tratamiento sin asistencia respiratoria mecánica.

Por ese motivo, luego de su estadía en el Hospital local, Manuel López  fue enviado el martes 11 a Villa María, donde permaneció en terapia intensiva hasta el sábado pasado, cuando desafortunadamente perdió la vida.


No hicieron declaraciones
Más allá de esto, la familia, conmovida por la pérdida, evitó hacer cualquier tipo de declaraciones públicas. 

Este diario buscó también la versión oficial, de las autoridades provinciales, pero ninguno virtió opinión al respecto. No lo hicieron ni el director del Hospital, Héctor Schiarolli, ni el secretario de salud para el Sur, Miguel  Minardi.

En cambio, sí hablaron algunos allegados al joven, que manifestaron su malestar por la asistencia médica que recibió Manuel.

“Él tuvo el ACV en su trabajo, el 8 de agosto a la noche. Estuvo dos días internado, en un sala común y  sin respirador hasta que lo derivaron a Villa María, pero el sábado pasado falleció. Es increíble que no tengan un respirador para un caso así; la verdad es que da mucha bronca”, señaló Marcelo Espíndola, cercano a la familia del joven. “Después de que ingresó al Hospital, sabían que se trataba de un ACV, porque se lo informaron a los familiares y también a los amigos”, agregó. 

Por otro lado, rescató el trabajo solidario de los amigos del chico, que organizaron una campaña para ayudarlo.

“Ellos organizaron una rifa para pagarle la rehabilitación a Manuel, porque su familia no tiene los recursos. Desgraciadamente él falleció y  esa plata se tendrá que usar para cubrir los gastos del sepelio. Varios sorteos se van a hacer el próximo sábado, para seguir ayudando a la familia con esos gastos”, dijo (ver recuadro).

Donó sus órganos
Dado que Manuel había dejado constancia de su voluntad de donar órganos, luego de sufrir muerte cerebral, y con la autorización de la familia, se le practicó una ablación múltiple. “Él había dejado por escrito que quería donar sus órganos”, manifestó un allegado al joven.

Comunicado de Ingeniería
La Facultad de Ingeniería expresó ayer en un comunicado su: “Profundo pesar el fallecimiento del joven estudiante Manuel López y que acompaña a la familia en tan sensible pérdida”.


Fuente: Puntal 19.08.15