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10 jul. 2015

Un sacerdote sin miedo: Padre Lucho, el cura que escracha a los narcos de Pablo Nogués

Un sacerdote de Pablo Nogués decidió dar a conocer los puntos donde se vende droga; no teme represalias

Luis Luna, el sacerdote a cargo de la iglesia de Itatí de Pablo Nogués, en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas, decidió poner el cuerpo y enfrentar de modo real el problema del narcotráfico en su barrio. Encabezó una procesión que "escrachó" casas donde se vende droga a jóvenes y sostuvo que su cruzada "es una cuestión de hacer el bien para todos".

"Decidimos rezar: que la Virgen nos acompañe, nos fortalezca y que a ellos pueda convertirles el corazón. Que sepan que están en juego sus vidas, sus familias, la sociedad, la comunidad, el barrio y el país", indicó el cura, conocido como "padre Lucho".

No teme represalias

Consultado por el canal Todo Noticias sobre si teme represalias de los narcos, el sacerdote contestó: "No. Mi corazón me dice que estoy tranquilo porque es una cuestión de hacer el bien para todos: desde el que vende hasta el que consume".

"Estoy muy tranquilo, estoy en paz. No me preocupa porque, entre todos, tenemos que auto ayudarnos", indicó Luna, quien ayer peregrinó junto a numerosos fieles por el barrio, y a lo largo de la marcha fue deteniéndose a rezar frente a las casas señaladas por los vecinos como puntos de venta de drogas.

Manifestó que la procesión, realizada ayer en Pablo Nogués, tuvo como finalidad que la gente rezara "por la familia, en acción de gracia, por peticiones", con "énfasis en la cuestión de las adicciones".
"En el barrio están muy flageladas las familias. Todos estamos con esta preocupación que destruye a las familias, a los jóvenes y a los niños", prosiguió.

Según el cura, "todos estamos preocupados por este tema", y subrayó que, si bien el narcotráfico genera un beneficio "económico grande que ayuda a sostenerse, a vivir en un estatus alto, en realidad, a la mirada de Dios y de los hombres, no es lícito".

"He acompañado la muerte de muchos jóvenes a causa de la droga, y he acompañado a muchas familias también a causa de la droga. Tenemos que hacer algo: oración, procesión, silencio. Decir 'acá estamos, queremos hacer algo juntos, por todos'", apuntó.

Fuente: La Nación 10.07.15