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25 abr. 2016

La corrupción ese mal endémico de nuestra sociedad



En estos días estamos asistiendo entre sorprendidos y asqueados ante las evidencias  de corrupción que  trascienden por los medios.

Los ciudadanos comunes que tenemos los problemas comunes y simples de la vida de la  mayoría de la gente, estamos  siguiendo esta serie de denuncias y evidencias como se sigue una zaga televisiva pero con la angustia que genera saber que no vemos una ficción sino que  estamos visualizando la radiografía que evidencia problemas de fondo  de un país al que pertenecemos y que en el mientras tanto  estos procesos condicionan la vida de todos.

Aquello de que... “la corrupción mata” es algo más que una frase hecha. La sociedad ya sabe y muy bien que esta expresión  sintetiza las vidas que se pierden a raíz de la falta de obras que el país necesita con urgencia. Si para algo sirve conocer con mucho pesar, todos los días por ejemplo los datos de accidentes viales es para tener en cuenta que no vamos a fondo con las causales de esta problemática cómo en tantas otras. La corrupción se lleva la parte del león de la caja grande a la que aportamos todos

Las tragedias que son tema de primera plana y de innumerables programas de los medios, despiertan en la gente común una enorme ansiedad, por que las vidas que se van son la de nuestros iguales; cualquiera de nosotros o de nuestras familias puede pasar a engrosar la lista de víctimas de accidentes que ocurren por carencia de obras ejecutadas. Las imágenes desoladoras de una realidad que muestra un país con el 30% de pobres y sus carencias de todo tipo son innegables, sólo hay que saber mirar y querer mirar.

 Ver  que ese dinero que falta en obras fue a engrosar las suculentas cuentas de funcionarios y allegados, saber de la existencia de los paraísos fiscales en donde políticos de todo color llegan a protegerse guardando dinero de dudosa procedencia y otras tretas de ese tipo    son una afrenta difícil de soportar para aquellos que todos los días se levantan a trabajar para sostener con su esfuerzo que cada vez es mayor, una familia y unas arcas oficiales que demandan con una voracidad insaciable.

Cuando en los medios se presentan  funcionarios y ex funcionarios francamente cuestionados o evidentemente comprometidos con la corrupción, es lamentable y difícil de aceptar la desfachatez. Por que opinan y hablan con mucho desparpajo sin la menor posibilidad de brindar una autocrítica ni que hablar de un mea culpa…. Olvidándose de  la gente de pie que les pidió al grito de “que se vayan todos” desde el final del gobierno menemista y los trágicos días del 2001 que dejaran de robar… como reflexionó el filósofo vernáculo Barrionuevo en algún momento.

Este momento, en donde realmente a todos nos une el espanto, parafraseando al escritor, puede darnos la alegría de ser un punto de inflexión si realmente sirve para sanear los vicios de funcionamiento de un entramado muy enfermo del  cual todos formamos parte, pero  cuya responsabilidad mayor corresponde a aquellos que juran por la Patria y sobre los Santos Evangelios  trabaja por el bien común y luego en los cargos con sus entornos,desde esos lugares de privilegio pueden generar todo los recursos que los tornan aptos para llenar sus insaciables bolsillos y dar clase de choreo teórica y practicamente…por que realmente son unos maestros del afane... así simplemente.

La sociedad demanda Justicia, sería bueno que el mensaje de las bases llegara hacia arriba, y sería bueno también que devolvieran los fondos porque es mucho dinero el que falta; el 30% de pobres junto a los laburantes apremiados y el país todo lo esperan con apuro.

CIUDADANOS AUTOCONVOCADOS DE RIO CUARTO