Buscar en este blog

9 ago. 2016

Paro de empleados municipales en Río Cuarto

El recientemente asumido gobierno de la Municipalidad de Río Cuarto, que encabeza Juan Manuel Llamosas enfrenta no su primer conflicto pero si el de más emvergadura política hasta el momento. 
 
Motivado por el despido de 200 empleados, el paro por tiempo indeterminado de los municipales es la consecuencia que requiere una solución inmediata, pero que se avizora como dificil de conseguir. 

Es increible la información que da cuenta que... " Durante el fin de semana, militantes del PJ repartieron las notificaciones que les decían a los contratados -190 según el Municipio, cerca de 260 según los damnificados- que ya no debían presentarse a trabajar "  (1)

Empezaron a darse a conocer casos que contradecían los argumentos que había dado el gobierno municipal para desafectar a los contratados. Cuando anunció la decisión de interrumpir el vínculo, el Ejecutivo señaló que había personas que no iban a trabajar, otras que no tenían una tarea específica y, por último, un grupo de más de 100 que pasaron de personal de gabinete a contratados en los últimos meses del gobierno de Juan Jure."

Y otros cuestionamientos para rebatir la posición oficial da cuenta de casos especiales que tampoco habrían sido contemplados:  "Pero los damnificados relataron casos de trabajadores que llevaban 25 años con contratos, de discapacitados, de embarazadas o personas que no estaban concurriendo a trabajar pero porque tenían enfermedades graves". (2)

Se vio y escuchó a empleados cesanteados que hablaban de un reacomodamiento de  personal desde el Centro Cívico hacia la Municipalidad  y las declaraciones del titular de la UCR Gonzalo Luján acerca de que los despidos tenían que ver con el vencimiento de contratos desde el Centro Cívico provincial apuntan en este sentido.

La situación es dificil de destrabar pero desnuda una realidad que se da en la administración pública cada vez que hay cambio de administración y los partidos que llegan al poder necesitan reacomodar a su gente. Un viejo vicio de la política vernácula el donde se confunde la necesidad de funcionamiento de las estructuras con la otra de acomodar amigos y partidarios.

La falta de políticas de estado que den continuidad a proyectos de importancia básica para la comunidad, hace que se vea en casos como el actual conflicto local, que la transición amistosa es en realidad una práctica de cortesía entre vecinos conocidos desde siempre. Los planes que deben seguir, las áreas que tiene prioridad de gestión, y la continuidad de las mismas que se dan cuando hay personal idóneo es una utopía que estamos lejos de alcanzar. 

Por que entre la gente común lo único que advertimos es una lucha política por puestitos que permitan reacomodar más que las cuentas, a una militancia que hace el trabajo de apoyo en las campañas y que a la hora del reparto espera su recompensa.

Los empleados municipales saben que las aguas se agitan con cada cambio de gestión por que esta situación no es novedosa, muchos damnificados quedaron luego del pase entre distintos gobiernos. Lo que hace diferente este momento es la magnitud del número de despedidos y las dificultades de lograr un puesto de trabajo en el sector privado lo que coloca en situación angustiante a más de uno de los agentes municipales que fueron cesanteados.

Mirando los referentes que asumen el costo de esta medida desde el oficialismo, nos cabe pensar si esta es una medida dispuesta en soledad por el intendente Llamosas, y surgen las valoraciones acerca de la verosimilitud de las expresiones de los otros referentes del conflicto, lo que ubicaría a esta situación como un eslabón más de una problemática  compleja que excede los argumentos de racionalidad económica que esgrimen desde el Ejecutivo municipal.

CIUDADANOS AUTOCONVOCADOS DE RIO CUARTO



Fuente: (1) (2)  Puntal 9.08.16