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28 mar. 2016

Llegó el “día D” para Marcelo Macarrón

El viudo será indagado hoy por el fiscal. Está libre y acusado de homicidio agravado por el vínculo. Como el ADN lo ubica en el lugar del crimen, debe probar que no estuvo en Río Cuarto aquella noche. El acusado negará los hechos y responderá preguntas.

Por Denise Audrito

Río Cuarto. Al vencer el plazo de 10 días de secreto de sumario, el fiscal Daniel Miralles tendrá que mostrar hoy las cartas que lo llevaron a imputar a Marcelo Macarrón por el homicidio de Nora Dalmasso (51).

El viudo está citado a las 9.30 para la indagatoria. Su abogado, Marcelo Brito, adelantó que no se abstendrá de declarar y que responderá todas las preguntas del fiscal, como hizo en su momento su hijo, Facundo Macarrón, cuando estuvo acusado por el crimen.

Brito consideró que el nuevo fiscal “se equivoca de cabo a rabo” al imputar a Macarrón y reclamó que se investigue a Miguel “el Francés” Rohrer (sindicado por espías de la ex-Side como sospechoso).

Lo que compromete a Macarrón es la prueba genética. Su rastro genético completo aparece en al menos 10 muestras de la evidencia, entre las que se cuentan el cinto de la bata con que Nora Dalmasso fue estrangulada en noviembre de 2006 en su casa de Villa Golf, la sábana de abajo y partes íntimas.

Para el anterior fiscal del caso, Javier Di Santo, los rastros pudieron corresponder a una relación que tuvieron los esposos el martes, cuatro días antes del asesinato.

Para Miralles, serían signo de que Marcelo Macarrón estuvo en el lugar del crimen. Viajó desde Punta del Este, tuvo relaciones con ella, la estranguló y se volvió a terminar de jugar el torneo de golf en el que ganó la primera copa de su vida. Esta sería la hipótesis judicial.

De su estadía en Punta del Este ese fin de semana, tiene unos 14 testigos. Según relató en su momento, el abogado Daniel Lacase lo pasó a buscar por su casa el jueves 23, viajaron junto con Walter Gahona –que se quedó en Buenos Aires– y se alojaron en el departamento de Carlos Márquez en Uruguay.

Los riocuartenses que participaron del torneo son Guillermo Albarracín (amante confeso de Nora), Guillermo Masciarelli, Justo Magnasco, Marcelo Nagli, Luis Tazioli, Daniel Ruiz, Osvaldo Carmine, Carlos Garro, Salvador de León, Daniel Bonino y Ricardo Ruiz. Luego se sumaron Alfonso Mosquera y Diego Gagna, entre otros.

En un informe enviado por la Justicia de Uruguay a dos años y medio del asesinato, se confirma que, con excepción de Mosquera, que viajó como “observador”, los riocuartenses participaron en la 10ª edición de la Copa Mercosur Senior y Pre-Senior en el Cantegril Country Club, donde Macarrón ganó un trofeo (en categoría 21-36, con 220 golpes).

El gobierno uruguayo informó que los riocuartenses se alojaron en casas particulares y que no se pueden precisar detalles sobre su movimiento migratorio. Tampoco pudo aportar el resumen de llamadas telefónicas en Uruguay, porque habría sido pedido tarde (la empresa los conserva sólo un año).

En declaraciones a este diario, años atrás, Marcelo Macarrón dijo que la noche del crimen cenó en el club de golf, con todos sus amigos, y luego le pidió el auto a Lacase para ir al casino. “Perdí 100 dólares y me volví a dormir”, aseguró.

¿Nuevas pruebas?

Cuando se le consultó al fiscal Miralles sobre el fundamento de la imputación, mencionó la prueba genética y otras hipótesis “que se investigan”.

El caso Dalmasso estaba paralizado desde 2012. La única novedad había sido la condena al periodista Hernán Vaca Narvaja por presunto daño moral infligido a la familia Macarrón. En abril de 2015, Vaca Narvaja, como titular del Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad Nacional de Río Cuarto, denunció penalmente al fiscal Di Santo por “inacción”.

En julio, el juez de Control Daniel Muñoz desestimó la acusación, pero Di Santo ya se había apartado voluntariamente del caso dos meses antes.

En agosto, mientras la causa estaba sin fiscal, la Cámara Civil N° 1 de Río Cuarto confirmó la condena al periodista Vaca Narvaja a pagar una indemnización de 75 mil pesos.

Horas después del balotaje presidencial, cuando estaban a punto de cumplirse nueve años de impunidad, el fiscal federal Enrique Senestrari remitió a Río Cuarto escuchas de conversaciones de exagentes de la Side sobre la causa.

“Revisando una investigación que teníamos en la fiscalía, 
por la costumbre de algunos policías de no dar toda la información de las intervenciones telefónicas que hacían, antes de archivarlas decidimos revisarlas y encontramos información relacionada con el caso Dalmasso”, explicó.

El 24 de noviembre, la revista El Sur , de Vaca Narvaja, publicó las escuchas y deslizó que “demostrarían que dos policías habrían falseado su declaración para favorecer la coartada del por entonces presidente de la multinacional Del Monte Fresh en Argentina, Miguel Rohrer, quien habría estado en Río Cuarto la madrugada que asesinaron a Nora Dalmasso”.

Reveló que “un rastreo telefónico ordenado por la Side ubicaba a Rohrer y a su gerente Araujo en las inmediaciones del campo que ‘el Francés’ tiene en Las Acequias”.

La madre, también citada
Delia Grassi de Dalmasso. Horas antes de resolver la imputación del viudo Marcelo Macarrón por el crimen de su esposa, Nora Dalmasso, el fiscal Daniel Miralles citó a la madre de la víctima. Según trascendió, Delia “Nené” Grassi de Dalmasso, quien tiene más de 80 años, no pudo comparecer porque estaba de viaje. No se descarta que sea llamada nuevamente tras la indagatoria de su yerno.

Juan Dalmasso. Quien sí declaró fue Juan Dalmasso, hermano de Nora. Fue convocado por el fiscal para que ratifique o rectifique sus cuatro declaraciones en la causa. En aquellas testimoniales, Juan Dalmasso había aludido a un posible móvil económico del crimen y había admitido un crecimiento patrimonial llamativo de Macarrón.

Se presume que el fiscal Miralles le habría pedido lo mismo a la madre de Nora: que confirme o desestime su declaración anterior. En su momento, Delia Grassi fue convocada a prestar testimonio luego de que deslizó por un medio local que “intuía” la intervención de un sicario: “Hay una mafia; a mi hija la han matado por venganza y al que la mató no lo van a encontrar porque ese hombre no es de acá, lo han mandado de otro lado”.

Fuente:LaVoz