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30 may 2012

Trabajador de una megaminera: "Sabemos que no se hacen bien las cosas"

Esto pasa en San Juan y conviene atenderlo por que es el relato de la experiencia de un trabajador que conoce  desde hace largo  tiempo el interior mina y los entretelones del polémico  tema que dice su parecer acerca de un  yacimiento que está explotado por la cuestionada Barrick Gold.



San Juan, martes 08 de Mayo de 2012

Audio con declaraciones de José Leiva, trabajador de Barrick Gold en el yacimiento de oro Veladero de la provincia argentina de San Juan y dirigente del sindicato Organización Sindical Minera Argentina. Interesantísimo testimonio.


06/05/2012. Abarca una diversidad de temas conflictivos de la megaminería: las consecuencias de la megaminería y cómo se la lleva a la práctica. La lucha para que se haga bien. La Ley de Glaciares y el desempeño del gobernador José Luis Gioja. Las verdaderas condiciones laborales de los mineros de grandes emprendimientos, los riesgos, la salud, la alimentación y las remuneraciones. El cianuro, las voladuras y las aguas cloacales en Veladero. La falta de controles. El gran consumo del agua. Los minerales que realmente sacan además de plata y oro. El fabuloso consumo de combustilbe y cuánto pagan. La funcionalidad de los gobiernos y quién gobierna realmente.
Fuente: Bajo un Mismo Sol


ADUDIO: Entrevista a José Leiva,Minero de Veladero - Bajo un mismo Sol

29 may 2012

1969 - Cordobazo - 2012


Se conmemoran hoy 43 años del inicio del Cordobazo, esas jornadas vividas en Córdoba capital que significaron un punto de inflexión para el gobierno militar encabezado por el general Juan Carlos Onganía. No sucedió de buenas a primeras sino que el clima social fue gestando, fogoneado por los reclamos de los sectores más dinámicos de la sociedad, este episodio culminante  concretado en una jornada de protesta inigualable que socavó la sustentabilidad de un gobierno de facto.
¿Por qué no recordarlo con el relato minucioso y encendido de Rodolfo Walsh ?

Por Rodolfo Walsh*

Trabajadores metalúrgicos, del transporte y otros gremios declaran paros para los días 15 y 16 de Mayo, en razón de las quitas zonales y el no reconocimiento de la antigüedad por transferencias de empresas.
Los obreros mecánicos realizaban una asamblea y son reprimidos, defienden sus derechos en una verdadera batalla campal en el centro de la ciudad el día 14 de Mayo.
Los atropellos, la opresión, el desconocimiento de un sin números de derechos, la vergüenza de todos los actos de gobierno, los problemas del estudiantado y los centros vecinales se suman.
Se paraliza totalmente la ciudad el 16 de mayo. Nadie trabaja. Todos protestan. El gobierno reprime.
En Corrientes es asesinado el estudiante Juan José Cabral. Se dispone el cierre de la Universidad.
Todas las organizaciones estudiantiles protestan. Se preparan actos y manifestaciones. Se trabaja en común acuerdo con la CGT.
El día 18 es asesinado en Rosario, el estudiante Adolfo Ramón Bello. Se realiza con estudiantes, obreros y sacerdotes tercermundistas una marcha de silencio en homenaje a los caídos.
El 23 de Mayo es ocupado el Barrio Clínicas por los estudiantes y son apoyados por el resto del movimiento estudiantil.
El 26 de Mayo el movimiento obrero de Córdoba resuelve un paro general de las actividades de 37 horas a partir de las 11 horas, para el 29 de Mayo, con abandono de trabajo y concentraciones públicas de protesta.
Los estudiantes adhieren en todo a las resoluciones de la CGT. Los estudiantes organizan y los obreros también. Millares y millares de volantes reclamando la vigencia de los derechos conculcados inundan la ciudad los días previos.
El 29 de Mayo amanece tenso. Los trabajadores de luz y fuerza son atacados con bombas de gases a la altura de Rioja y Gral. Paz. Una vez más la represión está marcha.
Las columnas de los trabajadores de las fábricas automotrices llegan a la ciudad y son atacados. El comercio cierra sus puertas y la gente inunda las calles.
Corre la noticia de la muerte de Máximo Mena, obrero mecánico. Se produce un estallido popular, la rebeldía contra tanta injusticia, contra los asesinatos, contra los atropellos. La policía retrocede. Nadie controla la situación.
Es el pueblo. Son las bases sindicales y estudiantes que luchan enardecidas. El apoyo total de la población.
Es la toma de conciencia contra tantas prohibiciones. Nada de tutelas ni usurpadores del poder, ni de cómplices participacionistas.
El saldo de la batalla de Córdoba, "El Cordobazo", es trágico. Decenas de muertos, cientos de heridos. Pero la dignidad y el coraje de un pueblo florecen y marcan una página histórica argentina y latinoamericana que no se borrará jamás.
En medio de esa lucha por la justicia, la libertad y el imperio de la voluntad del pueblo, sepamos unirnos para construir una sociedad más justa, donde el hombre no sea lobo del hombre, sino su hermano.
"Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes ni mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores. La experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan.
La historia aparece así como propiedad privada cuyos dueños son los dueños de todas las cosas. Esta vez es posible que se quiebre el círculo..."

28 may 2012

Ruta 36, nuevas expectativas y promesas

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El momento económico no es precisamente muy favorable para la administración provincial, pero las promesas siguen llegando. La última es la que estima solucionar  la situación de la ruta 36 en un plazo de 30 meses  según la opinión del gobernador José Manuel De la Sota, para lograr la autovía que desvela a los pobladores del sur cordobés entre los cuales está el propio mandatario.

Mientras los ediles del justicialismo cuestionan en el orden local el camino de endeudamiento al que recurre la gestión de Jure, en la provincia se opta por el mismo método de emisión de Letras de Tesorería, por valor de 200 millones de dólares, no pesos. ¿Acá se cuestiona y allá se aprueba?

 Con este  marco nos ponemos alerta en cuanto a la financiación del proyecto de la recientemente ruta traspasada desde la Nación. La autovía a Córdoba demandará una inversión de $ 1.600 millones,  pero el gobernador  al mencionar que podría realizar el proyecto con recursos propios, con la bonita suma de 40 millones por mes, explicó: “Es una obra que la hacemos en 30 meses y en un presupuesto de 26 mil millones, como tiene la Provincia, invertir 40 millones por mes, en una obra tan importante, no es grave”.

También son importantes para la población inversiones en salud y educación en Córdoba y cuando de eso se habla no hay recursos disponibles como lo evidencian la información reiteradamente. ¿Cómo se distribuyen los recursos públicos?

El mandatario provincial sostuvo que será una autovía de cuatro manos y explicó que la Nación invertirá $ 120 millones antes de fin de año para repavimentar parte de la ruta que está dañada, además de finalizar el perilago en Almafuerte. Otra vez apelamos a preguntarnos: la prometida ruta anunciada con bombos y platillos por el mismísimo presidente Kirchner, en visita a la provincia durante el 2005  cuando gobernaba también De la Sota, no fue sino una promesa vana entre tantas que escuchó el gran pueblo argentino. ¿Antes no era posible hacer la autopista, en época de bonanza y ahora sí?

Pero el gobernador sabe que es mucho lo que se juega políticamente  en el sur con esta obra. El flujo de 7.000 vehículos diarios sumado a la larga y dolorosa lista de accidentes de tránsito no resisten más dilaciones, constituyendo un talón de Aquiles que la administración de De la Sota   se propone solucionar a cómo de lugar, porque la opinión pública no soporta más este estado de cosas.

Y así a pesar de la preocupación que generan las cuentas públicas y los datos que advierten sobre el estancamiento de la economía, los funcionarios electos no tiemblan al prometer y  crear expectativas porque tienen bien aprendida la lección sobre la obra pública ,  que demostró  ser una rica bolsa de repartos de dividendos y poder.

27 may 2012

Susana Dillón : "Cuando se vive una situación como ésta, te deshacés en vida"

Visita reciente de Susana Dillon a Río de los Sauces

Susana Dillon, madre de Rita Ales, que fue secuestrada y asesinada durante la dictadura militar, se refirió a cómo vivió aquellos años y sus esperanzas en vistas al procesamiento de los responsables del hecho, confirmado por la Justicia en estos días. No se olvide de estos nombres: Aldo Cecchi, Carlos Díaz, Enrique Villanueva, Italo Pasquini y José Tófalo

Que se avan­ce en es­tas cau­sas es co­mo vol­ver a po­ner las he­ri­das al ro­jo vi­vo. Lo que uno tie­ne to­dos los días en la men­te es­tá de un mo­do se­re­no, pe­ro se vuel­ve a re­cu­pe­rar esa vio­len­cia que tie­ne sen­tir­se que a uno le han arre­ba­ta­do  un hi­jo de es­ta for­ma tan te­rri­ble, re­fle­xio­nó Su­sa­na Di­llon, con re­la­ción a la con­fir­ma­ción de los acu­sa­dos por el ase­si­na­to de su hi­ja Ri­ta Ales y la or­den de dar­les pri­sión pre­ven­ti­va.

En diá­lo­go con PUN­TAL, la re­co­no­ci­da mi­li­tan­te por los de­re­chos hu­ma­nos re­cor­dó los he­chos ocu­rri­dos a fi­nes de 1976, que es­pe­ran ser juz­ga­dos en los tri­bu­na­les fe­de­ra­les. Tras to­das las de­cla­ra­cio­nes que hi­zo quien la lle­vó a La Per­la des­pués de que dio a luz en el Hos­pi­tal Mi­li­tar (Ri­ta es­ta­ba de 6 me­ses al ser se­cues­tra­da), fue to­do un trá­mi­te tan ho­rro­ro­so y es do­lo­ro­so vol­ver a abrir esa ci­ca­triz, di­jo.

Es­ta se­ma­na, la Jus­ti­cia con­fir­mó el pro­ce­sa­mien­to de Al­do Chec­chi, Car­los Díaz, En­ri­que Vi­lla­nue­va, Ita­lo Pas­qui­ni y Jo­sé Tó­fa­lo, por el se­cues­tro, tor­tu­ra y ho­mi­ci­dio de Ri­ta y otras tres per­so­nas.

- ¿Có­mo fue el se­cues­tro de Ri­ta y su es­po­so Ge­rar­do Es­pín­do­la?
- A ellos los lle­van de Río de los Sau­ces el 9 de di­ciem­bre. Fue un gru­po de per­so­nas dis­fra­za­dos, hom­bres de mu­jer, en cua­tro au­tos. Que­rían cam­biar­le a la gen­te lo que veían. Ha­bía gen­te va­ca­cio­nan­do y mu­chos es­ta­ban yen­do al bal­nea­rio, y cer­ca de las 17 se los lle­va­ron.

Di­llon ex­pli­ca que los ve­ci­nos de Ri­ta y Ge­rar­do (am­bos por en­ton­ces te­nían 33 años) vie­ron có­mo se los lle­va­ron den­tro de los au­tos y des­pués le con­ta­ron a ella. Se los lle­va­ron co­mo abra­za­dos den­tro de los Ford Fal­con, des­pués los vie­ron por el ca­mi­no có­mo se los lle­va­ban, por eso al día si­guien­te me en­te­ré que los ha­bían se­cues­tra­do, in­di­có.

Agre­gó la Ma­dre de Pla­za de Ma­yo:? Ca­sual­men­te, ese día yo ten­dría que ha­ber via­ja­do con los chi­cos, pe­ro no fui por­que se ju­bi­la­ba una com­pa­ñe­ra de la es­cue­la y me que­dé, si­no me hu­bie­ran lle­va­do a mí tam­bién.

Tras ha­cer­los dor­mir una no­che en un des­cam­pa­do, a la pa­re­ja la tras­la­da­ron al cen­tro clan­des­ti­no de de­ten­ción La Per­la.

Di­llon cuen­ta que su hi­ja es­ta­ba en Río de los Sau­ces por una cues­tión de sa­lud y lle­va­ban una vi­da tran­qui­la. Ellos es­ta­ban tra­ba­jan­do en una far­ma­cia. Ri­ta ha­bía que­da­do em­ba­ra­za­da por un tra­ta­mien­to y por eso ne­ce­si­ta­ba es­tar tran­qui­la, di­jo y agre­gó:? Yo los sa­qué de Cór­do­ba, co­mo te­nía una pro­pie­dad en Río de los Sau­ces apro­ve­cha­mos pa­ra que los chi­cos tu­vie­ran una ac­ti­vi­dad y se man­tu­vie­ran. Les ha­bía ido bien, por­que en esa zo­na no ha­bía na­da del ru­bro, y es­ta­ban con esa vi­da tran­qui­la.

- ¿Ri­ta y Ge­rar­do par­ti­ci­pa­ban de las ac­ti­vi­da­des de al­gu­na agru­pa­ción?
- Ella no par­ti­ci­pa­ba en or­ga­ni­za­cio­nes. Te­nía reu­nio­nes con otros chi­cos, pe­ro en las que leían, nun­ca los vi en una reu­nión po­lí­ti­ca. En Cór­do­ba par­ti­ci­pa­ron de al­gu­na ma­ni­fes­ta­ción, in­clu­so yo los he acom­pa­ña­do, era lo que se ha­bla­ba en esos mo­men­tos, pe­ro na­da de lo que era or­ga­ni­za­do de gue­rri­lla o al­go por el es­ti­lo, pa­ra na­da.

- ¿Qué ocurrió cuan­do se en­te­ró de lo su­ce­di­do con ellos?
- Me en­tró una gran de­ses­pe­ra­ción, y sa­lí a bus­car­los, adon­de fue­ra. Así em­pe­zó la te­rri­ble bús­que­da sin sa­tis­fac­cio­nes. Fui a to­dos los lu­ga­res don­de es­ta­ba la Po­li­cía o los mi­li­ta­res, cár­ce­les, bus­can­do in­for­ma­ción de al­gún ti­po. En to­dos la­dos me de­cían que de­bían es­tar pa­sán­do­la muy bien en el Ca­ri­be, era la bur­la que les hi­cie­ron a to­das las ma­dres. Em­pe­zó una vi­da muy agi­ta­da, jun­to a otras ma­dres de Río Cuar­to que es­ta­ban pa­san­do por la mis­ma si­tua­ción.

El en­cuen­tro con Vic­to­ria

A Ri­ta se la lle­va­ron cuan­do te­nía 6 me­ses, cuan­do pa­sa­ron los 3 me­ses y yo cal­cu­lé que te­nía que dar a luz, me de­ses­pe­ré. Sa­bía que pa­ra fe­bre­ro te­nía que te­ner al­gu­na no­ve­dad, sos­tu­vo Di­llon, que ase­gu­ró:? El día 5 de mar­zo, a me­dia­no­che, me to­ca­ron el tim­bre y es­cu­ché llo­rar a un be­bé. Yo no me ima­gi­né qué po­día ser, cuan­do sa­lí a ver qué pa­sa­ba me la en­con­tré a mi nie­ta, Vic­to­ria.

- ¿Qué sin­tió en ese mo­men­to?
- Fue una emo­ción muy gran­de la de en­con­trar­me con al­go de ellos, y re­na­ció la ilu­sión de vol­ver a ver­los. Ja­más pen­sé en que po­dían to­mar se­me­jan­te me­di­da de ase­si­nar­los co­mo lo hi­cie­ron. Con el te­rror que sem­bra­ron y la fal­ta de hu­ma­ni­dad, el pla­cer de ma­tar y ha­cer su­frir.

La mi­li­tan­te por los de­re­chos hu­ma­nos con­si­de­ró que los mi­li­ta­res nun­ca tu­vie­ron una re­cu­pe­ra­ción de lo que han he­cho, y eso es una de las co­sas que aún fal­ta con­cre­tar. Sos­tu­vo que los ejér­ci­tos no de­be­rían com­ba­tir a sus pro­pios her­ma­nos de es­ta ma­ne­ra tan atroz, y con­clu­yó:? En nin­gu­na gue­rra se ha vis­to eso.

- ¿Pu­do re­cons­truir lo que vi­vió su hi­ja en sus úl­ti­mos días ha­blan­do con per­so­nas que la vie­ron en La Per­la?
- Con el co­rrer de los años me jun­té con mu­chas per­so­nas que los vie­ron. Ellos ha­cían sa­lir a al­gu­nos de vez en cuan­do, pa­ra que de­ja­ran la se­mi­lla de lo te­rri­ble que ha­bían pa­sa­do. No so­la­men­te se apun­ta­ba a quie­nes es­ta­ban se­ña­la­dos co­mo ene­mi­gos, si­no tam­bién a los pa­dres y la fa­mi­lia. Cuan­do se vi­ve una si­tua­ción co­mo és­ta, te des­ha­cés en vi­da.

- Más que re­co­no­ci­ble, en­ton­ces, el tra­ba­jo de Ma­dres y Abue­las de Pla­za de Ma­yo.
- Sí, por­que hay que lu­char con­tra la per­ver­si­dad de lo que nos ha­cían.
Su­sa­na ex­pli­có que tres jó­ve­nes que es­tu­vie­ron de­te­ni­das en La Per­la, y que cuan­do fue­ron sol­ta­das se exi­lia­ron en Gi­ne­bra (Sui­za), re­cor­da­ron a su hi­ja. Ellas fue­ron las que hi­cie­ron la pri­me­ra de­nun­cia, don­de men­cio­na­ron a Ri­ta, sos­tu­vo. Re­fle­xio­nó:? Así nos da­mos cuen­ta de la mag­ni­tud del de­sas­tre que sig­ni­fi­có pa­ra el país, la can­ti­dad de jó­ve­nes que fue­ron eje­cu­ta­dos. Es­ta­ban in­de­fen­sos, no tu­vie­ron jui­cio, fue to­do pa­ra cum­pli­men­tar las ór­de­nes que ba­ja­ban des­de Es­ta­dos Uni­dos.

Se­ña­ló que des­pués de que su hi­ja die­ra a luz le en­tre­ga­ron el be­bé ca­si por mi­la­gro. En el Hos­pi­tal ha­bía un mo­vi­mien­to de mé­di­cos y en­fer­me­ros que no que­rían re­ci­bir más gen­te pa­ra que tu­vie­ran el par­to y des­pués ma­tar­los. Creo que fue por eso que yo re­ci­bí a la ne­na, fue muy ra­ro que me la en­tre­ga­ran, por­que no pa­só así con to­dos los otros be­bés. En ese mo­men­to me con­si­de­ré una pri­vi­le­gia­da, por­que ha­bía lo­gra­do te­ner su hi­jo.

- ¿Qué es­pe­ra de la po­si­bi­li­dad del jui­cio por el cri­men?
- Yo quie­ro que es­ta gen­te sea con­de­na­da con to­do el ri­gor de lo que de­be ser la ley. La­men­ta­ble­men­te, ya se sa­be que el prin­ci­pal eje­cu­tor, Lu­cia­no Ben­ja­mín Me­nén­dez, es­tá tran­qui­lo en su ca­sa, na­die lo mo­les­ta. Por eso, des­pués de 35 años, no só­lo hay que ha­blar de Jus­ti­cia, no me se­du­ce que se pon­ga una es­ce­na tea­tral, no me va a pro­du­cir nin­gún ti­po de agra­de­ci­mien­to. He te­ni­do que pur­gar una cul­pa que no ten­go, en­ton­ces hay que pen­sar en cuán­tas víc­ti­mas más va a ha­ber.

Dillon concluyó reflexionando lo que sucedió después de la muerte de su hija y su yerno:? A Ge­rar­do lo ma­ta­ron en la tor­tu­ra y a Ri­ta des­pués de que tu­vo la be­bé, lo que me que­da pa­ra pen­sar fue res­ca­tar a mi nie­ta, que es el cal­co de mi hi­ja. Es muy so­li­da­ria, tie­ne to­do lo de su ma­dre, por lo que me que­da ese gran con­sue­lo. Si no la tu­vie­ra con­mi­go, creo que me in­ci­ne­ra­ría, hu­bie­ra gri­ta­do has­ta que me ma­ta­ran a mí tam­bién.
Fuente: Puntal

25 may 2012

1810 - 25 de Mayo - 2012

Evocamos la gesta de Mayo de 1810, reflexionando con el pensamiento expresado en algunas frases de Mariano Moreno, que tienen una permanente vigencia a 202 años de aquellos días del primer Gobierno Patrio.

El protagonismo de Moreno comenzó el 25 de mayo de 1810, al asumir la Secretaría de Guerra y Gobierno de la Primera Junta, cuando dijo en su discurso inaugural:


La variación presente no debe limitarse a suplantar a los funcionarios públicos e imitar su corrupción y su indolencia. Es necesario destruir los abusos de la administración, desplegar una actividad que hasta ahora no se ha conocido, promover el remedio de los males que afligen al Estado, excitar y dirigir el espíritu público, educar al pueblo, destruir o contener a sus enemigos y dar nueva vida a las provincias. Si el gobierno huye el trabajo; si sigue las huellas de sus predecesores, conservando la alianza con la corrupción y el desorden, hará traición a las justas esperanzas del pueblo y llegará a ser indigno de los altos destinos que se han encomendado en sus manos”.

El 7 de junio fundó el órgano oficial del gobierno revolucionario, La Gazeta de Buenos Aires, donde escribió:

 “El pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes, y el honor de éstos se interesa en que todos conozcan la execración con quien miran aquellas reservas y misterios inventados por el poder para cubrir sus delitos. El pueblo no debe contentarse con que sus jefes obren bien, debe aspirar a que nunca puedan obrar mal. Para logro de tan justos deseos ha resulto la Junta que salga a la luz un nuevo periódico semanal con el título de Gazeta de Buenos Aires”.


“Seremos respetables a las naciones extranjeras, no por riquezas, que excitarán su codicia; no por el número de tropas, que en muchos años no podrán igualar las de Europa; lo seremos solamente cuando renazcan en nosotros las virtudes de un pueblo sobrio y laborioso".

La Gazeta nació como la patria cuando se iniciaba el camino para la independencia, incluía en todos sus números la siguiente frase de Tácito: “Tiempos de rara felicidad, aquellos en los cuales se puede sentir lo que se desea y es lícito decirlo”.

En homenaje a este hecho se estableció el 7 de junio como el Día del Periodista.

De la vasta obra de Moreno, rememoremos del prólogo a la obra Contrato social  lo que decía con respecto a la educación:

“Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada hombre no conoce lo que vale, lo que puede y lo que sabe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, será tal vez nuestra suerte, mudar de tiranos, sin destruir la tiranía”.

Pocas pero significativas frases que nos evidencian el espíritu de uno de aquellos héroes a los que  tanto les debemos, que combatió con la pluma y pagó la osadía con su vida. La actualidad de sus reflexiones nos invita a ahondar en nuestra historia, porque evidentemente aún estamos en deuda con los que en Mayo de 1810 pretendieron una patria libre.

CIUDADANOS AUTOCONVOCADOS DE RIO CUARTO

Datos : El Historiador