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19 jul 2010

Ola polar, salud y educación



Las bajas temperaturas  de esta ola polar inclemente, que se extiende por todo el territorio nacional, nos hacen temblar de frío y ojalá también  reflexionar acerca de la realidad de los argentinos. Todos hemos padecido inviernos rigurosos, y los que recordamos el Río Cuarto de nuestra infancia  rememoramos la escarcha en las calles que veíamos cuando recorríamos el camino hacia la escuela,  en cuyas aulas destempladas no había sino alguna que otra estufa. Los recuerdos de los entonces niños de las zonas rurales son todavía más álgidos y destemplados.

Pero el tiempo pasó y desearíamos que las nuevas generaciones vivieran en  mejores condiciones, porque  están dadas las posibilidades que brinda la tecnología puesta al servicio del confort y mejor calidad de vida.

El receso invernal pasó y el comienzo de clases en pleno rigor del frío desnuda una vez más una de las tantas falencias de la educación como es la de contar con una infraestructura en los edificios educativos acorde al siglo XXI que transitamos y que nos muestra esta vieja cuenta pendiente que no se saldó con la construcción de escuelas barriales. Además la crisis energética, siempre oculta bajo la alfombra, hace su aporte para que los recursos del sector sean escasos en los momentos de mayores demandas y entonces repiten el cuento de la frazada corta, esa se acuerda que no alcanzaba para tapar sino la cabeza o los pies. Fíjese si no es así: si se destina gas para el consumo doméstico se le retacea a la industria o viceversa, y  con la electricidad pasa lo mismo.

Cruel invierno que se ensaña con los más desprotegidos del sistema y que hace que una ecuación sea infalible y es la que determina que a menores recursos de un sector por cierto más grandes son las necesidades, así  como los riesgos. Entonces los niños y los ancianos, esas dos franjas especialmente frágiles de una sociedad, padecen el desamparo que las malas administraciones van dejando de herencia de una gestión de gobierno a otra cuando le retacean los recursos por ejemplo en educación y salud, afectando las posibilidades de mejor formación para las nuevas generaciones y de mejor calidad de vida para los ancianos.

El tema de calefacción en las escuelas es un ejemplo, así como el déficit de atención y posibilidades de internación para los ancianos que acceden con mucha dificultad al sistema de salud por medio de sus obras sociales  mayoritariamente las conocidos PAMI o APROSS según sea su calidad de jubilado nacional o provincial.

A toda la población la afecta el encarecimiento de los alimentos, y ya lo señalamos en reiteradas oportunidades que este costo creciente hace que las dietas de los sectores populares sea cada día más deficitaria en calidad. Y en esto de que un jubilado cobra un haber mínimo de alrededor de 850 pesos, poco queda al repartir los gastos de farmacia y de alimentación si es que se alcanzan a cubrir. Pensar en caer enfermo más aún en esta época de tanta demanda de atención, es una posibilidad que aterra a nuestros viejos, porque el gasto extra que genera una enfermedad es insostenible con sus haberes y basta recorrer las guardias de los servicios asistenciales para encontrar gente esperando una cama para internación desde horas a días con un deambular lamentable entre la casa, los servicios de traslados y las instituciones.

Esta es la realidad que descubre la ola polar que no vemos cuando las condiciones climáticas son más o menos benignas pero que subyace bajo los rayos de sol de tiempos más cálidos. Realidad que pretenderíamos que se revirtiera con el trabajo de quienes desde el poder tienen la responsabilidad de dirigir los destinos del país.

Pero ya nos vamos resignando a las medidas coyunturales que se dan por estos días que se basan en reforzar las redes de solidaridad, para que las cosas no pasen a mayores. Y si bien es de destacar el accionar de tantos anónimos trabajadores que ponen el hombro para paliar la situación de los más desamparados, la verdadera gesta de gobierno que revierta las condiciones de pobreza e indigencia y  pueda sanear el vergonzoso desequilibrio  de una injusta sociedad en la que pocos tienen mucho y muchos se reparten lo poco, es una deuda pendiente que como el horizonte está cada día más lejano.

Salud y educación, promesas sostenidas en la primera línea de los discursos electorales demuestran con su estado hoy, el incumplimiento de las palabras de los funcionarios cuando una atrevida ola de frío traspone su hábitat natural y arremete hacia nuestro querido territorio continental.

CIUDADANOS AUTOCONVOCADOS DE RIO CUARTO

21 abr 2010

Venta de Gamsur





La empresa de recolección de residuos es una fuente permanente de noticias. Fue de allí que partió  el primer conflicto gremial serio con el municipio y sus muchachos desparramaron basura y agresiones frente a la sede de gobierno local  cuando recién se había  instalado Jure en su despacho de intendente. No era una inocente manifestación y su modalidad sorprendió por la violencia. Sentó precedentes y dejó bien en claro que cualquier negociación  y no sólo salarial en la empresa tenía nuevos e importantes interlocutores como el líder de la CGT, Hugo Moyano.
La cuesta fue dura de remontar para el gobierno de Jure porque  la empresa hacía agua por los cuatro costados generando un tembladeral con la sola amenaza de un corte de servicios. Y así llegamos a la estatización que se presentó no como una panacea, pero sí como un brillante negocio que le permitía al Municipio recuperar por lo menos cierto grado de independencia en la tarea de trascendencia vital para la comunidad. Desplazados los particulares que conformaban la sociedad, los números de la operación siempre fueron cuestionados, no muy claros, y se evidenciaron desprolijidades que no es raro que aparezcan cuando se administran bienes del Estado, de todo tipo.
Cuando el debate estaba enfocado en la actual administración a cargo de José Lago, un funcionario  clásico y polivalente dentro del staff administrativo del radicalismo desde las épocas de  Antonio Rins, una nueva propuesta para con Gamsur irrumpe generando desde su anuncio todo tipo de comentarios.
El intendente Jure, curado de espanto en su debut en el sillón de Mójica, según trasciende por los medios, habría andado por Buenos Aires, intercambiando opiniones con el mandamás de la CGT, acerca del posible destino de la mencionada empresa. Y luego  sí, ya en  la ciudad hizo pública la oferta de compra de Gamsur, por la empresa Innviron de origen americano, que produciría energía a partir de los residuos.
De arranque una presencia femenina y opositora le cantó las cuarenta a Jure, con una solicitada que lo obligó a mostrar su mejor cintura política. Se trataba nada menos que Adriana Nazario, ex funcionario del gobierno municipal de Alberto Cantero y del provincial que encabezó su pareja, el ex gobernador De la Sota, quien cada tanto aparece como posible candidata a intendente de su ciudad natal, y en este momento aprovechó el interesante tema para salir a la palestra.
La convocatoria del intendente Jure a una reunión con Nazario suavizó el matiz que tomó inicialmente la discusión por el tema Gamsur. Porque hasta aquí los riocuartenses no sabíamos de qué se trataba, pero ya nos posicionábamos para ver el nuevo debate, un clásico al que nos tiene acostumbrados los partidos mayoritarios de la ciudad, que siendo oficialismo u oposición o viceversa primero disputan y luego acuerdan. Los ejemplos sobran.
Ahora el tema de la privatización de Gamsur está en los medios, la propuesta de generar energía a partir de los residuos, entusiasma. Tan luego hablar de  producción energía cuando  en la provincia este verano mendigábamos por un poco de electricidad para soportar el rigor estival. No estamos tan faltos de memoria, pero así como nos recordamos los padecimientos de enero, también somos memoriosos para tener bien en claro, la época dorada del neoliberalismo encabezado en el país por la gestión justicialista del inolvidable Carlos Menem y su ministro Cavallo, que sumando huestes en todo el país, por ende en nuestra ciudad, apoyaron fervorosamente la onda privatista que estos jerarcas encabezaron. Así, para qué vamos a hablar de las consecuencias de esas gestiones, los hechos conocidos nos eximen de comentarios, pero en tales circunstancias las bondades que precedieron a cada una de estas ventas con las que se entregó buena parte de los mejores recursos naturales del país, fueron suficientemente precedidas por una publicidad que sedujo a más de un ingenuo. Y si no por citar algunos ejemplos recordemos la fuerza con que se impuso el sistema de jubilaciones privadas,  y la venta de YPF a la que adhirió fervorosamente el matrimonio Kirchner.
Significativamente, en forma prudente el intendente Jure, llama a todos los sectores a participar con su opinión acerca del paso a dar con Gamsur. Y los medios difunden la propuesta de la empresa compradora. Podemos preguntarnos por ejemplo, qué experiencia hay al respecto con lo que propone Innviron en el mundo, porque los ciudadanos comunes desconocemos y desconfiamos, también nos preguntamos por qué somos una ciudad señalada por la buena fortuna, juntamente con la difícil ciudad de Córdoba  para que esta empresa se interese en nosotros, y así podríamos seguir. Porque cuando de vendernos algo se trata todo es fantástico, pero luego los resultados ya nos enseñaron que no  se condicen con las bondades que desde los medios la publicidad oficial se encarga de promover, entonces  aparecen los déficit  y los problemas.
Esperamos que los pasos de análisis de este otro nuevo y prometedor negocio, sean todo lo riguroso que las circunstancias exigen y que  no se de otro paso en falso. Ya aprendimos que  a los errores de los gobiernos como siempre los  terminamos pagando  los ciudadanos con nuestros impuestos, que no precisamente van a las obras que necesitamos no sólo en la ciudad, sino en el país.

CIUDADANOS AUTOCONVOCADOS DE RIO CUARTO