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29 mar 2015
Caso Sabena: se encontraron prendas de Nicolás Sabena - AUDIOS-VIDEO 27-03-2015
Rosa: "Esto confirma que mi hijo está muerto"
La madre del jóven desaparecido en 2008, reconoció una parte de un pantalón que habría utilizado su hijo. También se encontró un toallón que sería de Nicolás. En el sector, trabajan bomberos y policía.
Dr. René Bossio-AUDIO
“Hay tres prendas que pertenecen a mi hijo y que están descriptas en la causa. Estaban en una bolsa que la señora había dicho y data de la fecha. Es una bolsa muy destruida por el paso del tiempo” contó Rosa Sabena en diálogo con Gabriel Martella.
Rosa Sabena.AUDIO
“La testigo describe el vehículo que se manejaba y que había un cuchillo entre los asientos y es el mismo que tenemos en la causa. Es totalmente veraz lo que esta persona ha dicho” contó.
Por su parte, Roberto Cuggino, Jefe de Bomberos de la localidad de Las Higueras, comentó que pasadas las 12 horas del mediodía, se recibió un llamado de dos comisarios de dicha localidad, para la realización de descensos en dos pozos de 2 y 3 metros de profundidad.
En dicha acción, se encontraron bolsas, aunque lo que se busca son bolsas con prendas de vestir. El lugar específicamente es frente al predio de la Fuerza Aérea Argentina, a 250 metros de la ruta internacional 158.
VIDEO:
En diálogo con LV16, el abogado de Rosa Sabena, Rene Bossio, resaltó que durante la tarde de hoy, se ha encontrado un resto de un pantalón, que Sabena aseguró que “es el pantalón de Nicolás, un pantalón de trabajo que él sabía usar.” También se ha hallado un toallón que sería del joven desaparecido en 2008.
En este sentido, el abogado defensor sostuvo que se está trabajando con la colaboración del intendente de Higueras, como así también por parte de bomberos. “Una predisposición que es para agradecer. Facilitó la tarea”, añadió.
En el lugar se han encontrado bolsas de basuras, por lo que se están analizando dichos envoltorios de forma manual. “Lo que quisiéramos encontrar es el resto de Nicolás, para darle un poco de paz a su mamá”, resaltó, y agregó que seguirán trabajando durante el día de hoy y el día de mañana.
“El Fiscal que maneja la investigación del Dr. Moine seguramente va a disponer que mañana se siga trabajando”, añadió. Además, sostuvo que se cerrará el perímetro y se dejará una consigna. Si allí tiraron la ropa, porque también no podrían haber enterrado el cuerpo de Nicolás en el sector”, finalizó.
Se encuentran trabajando en el lugar personal policial, bomberos y personal de la Municipalidad de Las Higueras y departamento de Geología de la UNRC.
Fuente: Informe 16 – LV16.com
La madre del jóven desaparecido en 2008, reconoció una parte de un pantalón que habría utilizado su hijo. También se encontró un toallón que sería de Nicolás. En el sector, trabajan bomberos y policía.
Dr. René Bossio-AUDIO
“Hay tres prendas que pertenecen a mi hijo y que están descriptas en la causa. Estaban en una bolsa que la señora había dicho y data de la fecha. Es una bolsa muy destruida por el paso del tiempo” contó Rosa Sabena en diálogo con Gabriel Martella.
Rosa Sabena.AUDIO
“La testigo describe el vehículo que se manejaba y que había un cuchillo entre los asientos y es el mismo que tenemos en la causa. Es totalmente veraz lo que esta persona ha dicho” contó.
Por su parte, Roberto Cuggino, Jefe de Bomberos de la localidad de Las Higueras, comentó que pasadas las 12 horas del mediodía, se recibió un llamado de dos comisarios de dicha localidad, para la realización de descensos en dos pozos de 2 y 3 metros de profundidad.
En dicha acción, se encontraron bolsas, aunque lo que se busca son bolsas con prendas de vestir. El lugar específicamente es frente al predio de la Fuerza Aérea Argentina, a 250 metros de la ruta internacional 158.
VIDEO:
En diálogo con LV16, el abogado de Rosa Sabena, Rene Bossio, resaltó que durante la tarde de hoy, se ha encontrado un resto de un pantalón, que Sabena aseguró que “es el pantalón de Nicolás, un pantalón de trabajo que él sabía usar.” También se ha hallado un toallón que sería del joven desaparecido en 2008.
En este sentido, el abogado defensor sostuvo que se está trabajando con la colaboración del intendente de Higueras, como así también por parte de bomberos. “Una predisposición que es para agradecer. Facilitó la tarea”, añadió.
En el lugar se han encontrado bolsas de basuras, por lo que se están analizando dichos envoltorios de forma manual. “Lo que quisiéramos encontrar es el resto de Nicolás, para darle un poco de paz a su mamá”, resaltó, y agregó que seguirán trabajando durante el día de hoy y el día de mañana.
“El Fiscal que maneja la investigación del Dr. Moine seguramente va a disponer que mañana se siga trabajando”, añadió. Además, sostuvo que se cerrará el perímetro y se dejará una consigna. Si allí tiraron la ropa, porque también no podrían haber enterrado el cuerpo de Nicolás en el sector”, finalizó.
Se encuentran trabajando en el lugar personal policial, bomberos y personal de la Municipalidad de Las Higueras y departamento de Geología de la UNRC.
Fuente: Informe 16 – LV16.com
26 mar 2015
Megacausa La Perla y el testimonio de Norma Comba familiar de desaparecidos riocuartenses
“Gato Gómez siempre se
llevaba a mamá de casa para torturarla”
Ayer
declaró en la megacausa Norma Comba, hija de Gladys y hermana de Sergio,
riocuartenses que fueron secuestrados y asesinados durante la dictadura. Los
recordó como dos personas “muy valientes”
En el
marco del megajuicio de La Perla, declaró ayer en Tribunales Federales Norma
Comba, hija de la riocuartense asesinada durante la dictadura Gladys Comba y
hermana de Sergio, desaparecido a fines de 1975. En su declaración apuntó
contra los represores de nuestra ciudad, en especial contra Miguel “el Gato” Gómez,
quien dijo que fue uno de los responsables por lo que le sucedió a su madre.
Comba declaró como testigo en la causa Barreriro, por la desaparición de su hermano Sergio, de 22 años, obrero militante del PRT - ERP. Él fue secuestrado junto a su esposa Marta Susana Ledesma el 10 de diciembre de 1975 de su domicilio de Córdoba.
Ante el tribunal, Norma se refirió tanto sobre su madre como sobre su hermano. A casi 40 años de los hechos, contó de un modo muy detallado lo que fue sucediendo día a día, y luego pidió que los responsables digan dónde están los cuerpos de los desaparecidos.
“Mi madre era una mujer muy valiente y mi hermano, que me llevaba cuatro años, era muy lindo e inteligente”, recordó Norma. Señaló que una tarde de invierno “llegó a casa feliz con un nene de la mano, un nene que vivía en la calle, el venía sonriente y feliz invitándolo a tomar la leche en casa”, aseguró.
Indicó que “ese hecho marcó lo que mi hermano iba a ser después. Ese nene se llamaba Luisito, nunca lo voy a olvidar porque ese luisito se transformó en dos, tres, diez y mucho chicos más, muchos cafés con leche, muchos panes con manteca”, recordó emocionada a su hermano. Y completó: “Ahí comencé a ver un cambio en mi hermano, en su vida, ya no era un chico ‘bananita’ que le gustaba vestirse bien, ya había un cambio en él. Luego se fue a Córdoba y ahí comenzó a militar”.
Torturas del “Gato”
Norma Comba también relató los hechos vinculados al asesinato de su madre meses después del secuestro de su hermano. Al comenzar su testimonio afirmó conocer a Miguel “el Gato” Gómez, y tras contar cómo se dio la desaparición de su hermano se refirió a cómo ella y su madre padecieron la persecución. “El Gato Gómez iba siempre a mi casa, se llevaba a mi mamá, la torturaba y la devolvía”, comentó y señaló: “A mí también me citaba a la Policía, sólo me hacía sentar frente a su escritorio, me mostraba sus armas y me decía que le dibujara la estrella del ERP”.
Comba indicó que en la madrugada del 23 de ferbrero de 1978 ingresaron a su casa donde estaba con dos amigas y su madre. Dijo que escuchó gritos que les pedían que abrieran porque era un allanamiento y que esa noche violentamente la ataron y la encerraron en una pieza, mientras que a su madre se la llevaron: “Nunca me voy a olvidar del gemido de mi mamá cuando se la llevaban, un gemido de no saber que me estaba pasando a mí”, señaló.
Norma indicó que al día siguiente, en un camino que conduce al cementerio de la localidad de Alcira Gigena, encontraron el cadáver de Gladys carbonizado, con rastros de tortura y con la frazada con que se la habían llevado.
Recordó que luego del secuestro ella y sus dos amigas fueron a hacer la denuncia a la Policía Federal y que desde allí la mandaron a la Policía de la Provincia. Señaló que allí, luego de atenderla, ella escuchaba cómo se reían. “Ahí empezaron todas las pantomimas de ellos que iban a mi casa a medir, a ver cómo había abierto la puerta o cómo se habían roto las ventanas, mientras que a mí me medían y me pesaban”, relató. Indicó, finalmente, que en el caso intevino la Justicia Provincial, a través del Dr. Pirovano.
En la jornada de ayer también declaró Ana María Núñez, citada por la Fiscalía en el marco de la causa Barreriro por la desaparición de su hermano Víctor Hugo Núñez (22 años), secuestrado el 26 de febrero del 76.
La testigo relató cómo fue el secuestro según lo vivido por su cuañada que estaba presente. “Entraron a la madrugda, revisaron todo y se llevaron a mi hermano”, dijo y comentó que su madre y su cuñada lo buscaron por todos lados, “fueron a la Policía, al Cabildo y a partir de ahí fue todo un caos. Nosotros sabíamos que estaban secuestrando personas, pero nunca pensamos que nos iba a pasar a nosotros”, dijo Ana María.
Víctor era albañil y presidente del centro vecinal de barrio Cabildo, “peleaba por el agua, la luz y las mejoras del barrio”, indicó.
Comba declaró como testigo en la causa Barreriro, por la desaparición de su hermano Sergio, de 22 años, obrero militante del PRT - ERP. Él fue secuestrado junto a su esposa Marta Susana Ledesma el 10 de diciembre de 1975 de su domicilio de Córdoba.
Ante el tribunal, Norma se refirió tanto sobre su madre como sobre su hermano. A casi 40 años de los hechos, contó de un modo muy detallado lo que fue sucediendo día a día, y luego pidió que los responsables digan dónde están los cuerpos de los desaparecidos.
“Mi madre era una mujer muy valiente y mi hermano, que me llevaba cuatro años, era muy lindo e inteligente”, recordó Norma. Señaló que una tarde de invierno “llegó a casa feliz con un nene de la mano, un nene que vivía en la calle, el venía sonriente y feliz invitándolo a tomar la leche en casa”, aseguró.
Indicó que “ese hecho marcó lo que mi hermano iba a ser después. Ese nene se llamaba Luisito, nunca lo voy a olvidar porque ese luisito se transformó en dos, tres, diez y mucho chicos más, muchos cafés con leche, muchos panes con manteca”, recordó emocionada a su hermano. Y completó: “Ahí comencé a ver un cambio en mi hermano, en su vida, ya no era un chico ‘bananita’ que le gustaba vestirse bien, ya había un cambio en él. Luego se fue a Córdoba y ahí comenzó a militar”.
Torturas del “Gato”
Norma Comba también relató los hechos vinculados al asesinato de su madre meses después del secuestro de su hermano. Al comenzar su testimonio afirmó conocer a Miguel “el Gato” Gómez, y tras contar cómo se dio la desaparición de su hermano se refirió a cómo ella y su madre padecieron la persecución. “El Gato Gómez iba siempre a mi casa, se llevaba a mi mamá, la torturaba y la devolvía”, comentó y señaló: “A mí también me citaba a la Policía, sólo me hacía sentar frente a su escritorio, me mostraba sus armas y me decía que le dibujara la estrella del ERP”.
Comba indicó que en la madrugada del 23 de ferbrero de 1978 ingresaron a su casa donde estaba con dos amigas y su madre. Dijo que escuchó gritos que les pedían que abrieran porque era un allanamiento y que esa noche violentamente la ataron y la encerraron en una pieza, mientras que a su madre se la llevaron: “Nunca me voy a olvidar del gemido de mi mamá cuando se la llevaban, un gemido de no saber que me estaba pasando a mí”, señaló.
Norma indicó que al día siguiente, en un camino que conduce al cementerio de la localidad de Alcira Gigena, encontraron el cadáver de Gladys carbonizado, con rastros de tortura y con la frazada con que se la habían llevado.
Recordó que luego del secuestro ella y sus dos amigas fueron a hacer la denuncia a la Policía Federal y que desde allí la mandaron a la Policía de la Provincia. Señaló que allí, luego de atenderla, ella escuchaba cómo se reían. “Ahí empezaron todas las pantomimas de ellos que iban a mi casa a medir, a ver cómo había abierto la puerta o cómo se habían roto las ventanas, mientras que a mí me medían y me pesaban”, relató. Indicó, finalmente, que en el caso intevino la Justicia Provincial, a través del Dr. Pirovano.
En la jornada de ayer también declaró Ana María Núñez, citada por la Fiscalía en el marco de la causa Barreriro por la desaparición de su hermano Víctor Hugo Núñez (22 años), secuestrado el 26 de febrero del 76.
La testigo relató cómo fue el secuestro según lo vivido por su cuañada que estaba presente. “Entraron a la madrugda, revisaron todo y se llevaron a mi hermano”, dijo y comentó que su madre y su cuñada lo buscaron por todos lados, “fueron a la Policía, al Cabildo y a partir de ahí fue todo un caos. Nosotros sabíamos que estaban secuestrando personas, pero nunca pensamos que nos iba a pasar a nosotros”, dijo Ana María.
Víctor era albañil y presidente del centro vecinal de barrio Cabildo, “peleaba por el agua, la luz y las mejoras del barrio”, indicó.
Fuente: Puntal 26.03.15
Quién era el copiloto del avión caido en los Alpes franceses, según la prensa europea
Andreas Lubitz, un copiloto formado en la escuela de vuelo de Lufthansa
Tenía 27 años y era originario de la localidad alemana de Montabaur
La policía registra la casa de su familia
Luis Doncel /
Sara Velert
Montabaur / Madrid
26 MAR 2015
La investigación del accidente del avión de Germanwings que se
estrelló con 144 viajeros en los Alpes franceses ha dado este jueves un
giro brutal. Según el fiscal francés Brice Robin, el copiloto "voluntariamente permitió una pérdida de altitud anormal,
de mil metros por minuto, y no tenía ninguna razón para hacerlo ni para
impedir que el piloto volviera a cabina ni para no responder a la torre
de control".
El copiloto que controlaba los mandos del avión cuando se estrelló se llamaba Andreas Lubitz y tenía 27 años de edad, según ha afirmado Robin. Una portavoz de Lufthansa ha confirmado que Lubitz trabajaba en la filial de Germanwings desde septiembre de 2013. Se había formado en la escuela de Lufthansa en la ciudad de Bremen y acumulaba 630 horas de vuelo.
El copiloto vivía con sus padres en el pequeño pueblo de Montabaur, en la región de Renania-Palatinado. La policía ha iniciado esta misma tarde un registro de la casa, según ha confirmado la fiscalía de Düsseldorf. Uno de los convecinos del copiloto, Klaus Ratke, afirma que le conocía desde los 14 años y nunca había notado algo raro en él. "Era un chico majísimo, con muchos amigos. Totalmente normal", dice el presidente del club aéreo LSC Westerwald en el que el copiloto aprendió a volar. Ratke no quiere entrar en especulaciones sobre los motivos que pudieron llevar al joven a estrellar el avión. "Logró su sueño, que es poder vivir de su mayor hobby. No puedo explicarme qué ha pasado y prefiero no entrar en especulaciones", añade visiblemente emocionado.
Ratke no encuentra las explicaciones que le piden los periodistas que empiezan a llegar a este club situado en las afueras de Montabaur, con unos 12.000 habitantes. Los reporteros, tras conocerse las revelaciones de la fiscalía francesa sobre los últimos minutos del vuelo, han llegado a la casa donde viven los padres, protegida por la policías desde hace unas horas. Este barrio de casas unifamiliares parece la quintaesencia de la clase media de provincias alemana.
Cerca de la residencia de la familia Lubitz está Johannes Rossbach, que conoce a la familia de vista. Tampoco vio él nunca nada extraordinario ni llamativos en el joven Andreas. "Era amable y educado. Tiene un hermano pequeño con el que coincidí en el colegio, pero no era mi amigo. No puedo decir mucho más", asegura.
La alcaldesa de Montabaur, Gabriele Wieland, declaró este jueves por la mañana que el copiloto vivía en el pueblo en casa de sus padres, aunque también tenía vivienda en la ciudad de Düsseldorf, donde debía aterrizar el avión siniestrado. Wieland hizo el comentario horas antes de difundirse el relato que acusa a Lubitz de precipitarse a propósito contra un macizo de los Alpes franceses con 144 pasajeros a bordo (la tripulación la componía otras seis personas).
El perfil de Andreas Lubitz en Facebook ha sido borrado. Según publicó en septiembre de 2013 la revista Aviation Business Gazette, Andreas Günter Lubitz fue incluido en esas fechas en la base de datos de la Federal Aviation Administration (FAA) en reconocimiento a la excelencia de su formación.
Esa formación, sin embargo, sufrió una interrupción. El presidente ejecutivo de Lufthansa, Carsten Spohr, ha afirmado en una rueda de prensa en el aeropuerto de Colonia que Lubitz abandonó su preparación hace seis años "durante unos meses", aunque ha evitado explicar los motivos de ese paréntesis, informa Belén Domínguez Cebrián. No obstante, ha subrayado que posteriormente Lubitz superó "todos los test" para poder volar. Ha añadido que terminó su formación en 2008 y que su actitud era "impecable".
El club de vuelo de Montabaur, el LSC Westerwald, colgó en su página web una nota de pésame tras el accidente en la que destaca que el copiloto era miembro de la organización desde hacía años. "Andreas murió como primer oficial de servicio en la catástrofe aérea", anuncia la nota. El club explicaba que Lubitz comenzó como piloto de planeadores, de vuelo sin motor, y se formó hasta ponerse a los mandos de un Airbus. "Cumplió su sueño de volar, sueño que ahora ha pagado caro con su vida", añadía.
En declaraciones a Reuters, un miembro del club ha manifestado que todos los pilotos pasan controles periódicos para comprobar que están bien física y mentalmente. Ha calificado de "inimaginable" la posibilidad de que Lubitz estrellara el avión y ha pedido que no se saquen conclusiones precipitadas hasta que concluya la investigación.
En relación con las revelaciones de la fiscalía francesa, Der Spiegel ha informado de que el comandante abandonó la cabina para ir al baño. El fiscal francés ha explicado que al intentar regresar, la puerta estaba bloqueada y se escuchan "llamadas del comandante, por el interfono, identificándose, pero sin recibir respuesta del copiloto". "Su respiración, en apariencia al menos es una respiración normal", ha añadido antes de afirmar que "nada permite decir que se trata de un atentado terrorista".
El comandante, que se quedó fuera de la cabina antes del siniestro, volaba para Lufthansa y Germanwings desde hacía 10 años y era, por tanto, un profesional experimentado con más de 6.000 horas de vuelo.
El periódico alemán Bild, que adelantó también el nombre del copiloto y la inicial de su apellido, afirma que el comandante del avión se llamaba Patrick S. y que era padre de dos hijos. Un piloto ya jubilado que le conocía ha confirmado que era un profesional "muy experimentado, uno de los mejores". Este hombre ha descrito a Patrick S. como "un buen padre" y "una persona con humor".
La fiscalía alemana confirmó esta mañana que uno de los pilotos estaba fuera de la cabina en el momento del accidente y no logró volver a entrar pese a golpear la puerta con insistencia, según había publicado The New York Times esta noche en su página web.
Fuente: El País de España 26.03.15
El copiloto que controlaba los mandos del avión cuando se estrelló se llamaba Andreas Lubitz y tenía 27 años de edad, según ha afirmado Robin. Una portavoz de Lufthansa ha confirmado que Lubitz trabajaba en la filial de Germanwings desde septiembre de 2013. Se había formado en la escuela de Lufthansa en la ciudad de Bremen y acumulaba 630 horas de vuelo.
El copiloto vivía con sus padres en el pequeño pueblo de Montabaur, en la región de Renania-Palatinado. La policía ha iniciado esta misma tarde un registro de la casa, según ha confirmado la fiscalía de Düsseldorf. Uno de los convecinos del copiloto, Klaus Ratke, afirma que le conocía desde los 14 años y nunca había notado algo raro en él. "Era un chico majísimo, con muchos amigos. Totalmente normal", dice el presidente del club aéreo LSC Westerwald en el que el copiloto aprendió a volar. Ratke no quiere entrar en especulaciones sobre los motivos que pudieron llevar al joven a estrellar el avión. "Logró su sueño, que es poder vivir de su mayor hobby. No puedo explicarme qué ha pasado y prefiero no entrar en especulaciones", añade visiblemente emocionado.
Ratke no encuentra las explicaciones que le piden los periodistas que empiezan a llegar a este club situado en las afueras de Montabaur, con unos 12.000 habitantes. Los reporteros, tras conocerse las revelaciones de la fiscalía francesa sobre los últimos minutos del vuelo, han llegado a la casa donde viven los padres, protegida por la policías desde hace unas horas. Este barrio de casas unifamiliares parece la quintaesencia de la clase media de provincias alemana.
Cerca de la residencia de la familia Lubitz está Johannes Rossbach, que conoce a la familia de vista. Tampoco vio él nunca nada extraordinario ni llamativos en el joven Andreas. "Era amable y educado. Tiene un hermano pequeño con el que coincidí en el colegio, pero no era mi amigo. No puedo decir mucho más", asegura.
La alcaldesa de Montabaur, Gabriele Wieland, declaró este jueves por la mañana que el copiloto vivía en el pueblo en casa de sus padres, aunque también tenía vivienda en la ciudad de Düsseldorf, donde debía aterrizar el avión siniestrado. Wieland hizo el comentario horas antes de difundirse el relato que acusa a Lubitz de precipitarse a propósito contra un macizo de los Alpes franceses con 144 pasajeros a bordo (la tripulación la componía otras seis personas).
El perfil de Andreas Lubitz en Facebook ha sido borrado. Según publicó en septiembre de 2013 la revista Aviation Business Gazette, Andreas Günter Lubitz fue incluido en esas fechas en la base de datos de la Federal Aviation Administration (FAA) en reconocimiento a la excelencia de su formación.
Esa formación, sin embargo, sufrió una interrupción. El presidente ejecutivo de Lufthansa, Carsten Spohr, ha afirmado en una rueda de prensa en el aeropuerto de Colonia que Lubitz abandonó su preparación hace seis años "durante unos meses", aunque ha evitado explicar los motivos de ese paréntesis, informa Belén Domínguez Cebrián. No obstante, ha subrayado que posteriormente Lubitz superó "todos los test" para poder volar. Ha añadido que terminó su formación en 2008 y que su actitud era "impecable".
El club de vuelo de Montabaur, el LSC Westerwald, colgó en su página web una nota de pésame tras el accidente en la que destaca que el copiloto era miembro de la organización desde hacía años. "Andreas murió como primer oficial de servicio en la catástrofe aérea", anuncia la nota. El club explicaba que Lubitz comenzó como piloto de planeadores, de vuelo sin motor, y se formó hasta ponerse a los mandos de un Airbus. "Cumplió su sueño de volar, sueño que ahora ha pagado caro con su vida", añadía.
En declaraciones a Reuters, un miembro del club ha manifestado que todos los pilotos pasan controles periódicos para comprobar que están bien física y mentalmente. Ha calificado de "inimaginable" la posibilidad de que Lubitz estrellara el avión y ha pedido que no se saquen conclusiones precipitadas hasta que concluya la investigación.
En relación con las revelaciones de la fiscalía francesa, Der Spiegel ha informado de que el comandante abandonó la cabina para ir al baño. El fiscal francés ha explicado que al intentar regresar, la puerta estaba bloqueada y se escuchan "llamadas del comandante, por el interfono, identificándose, pero sin recibir respuesta del copiloto". "Su respiración, en apariencia al menos es una respiración normal", ha añadido antes de afirmar que "nada permite decir que se trata de un atentado terrorista".
El comandante, que se quedó fuera de la cabina antes del siniestro, volaba para Lufthansa y Germanwings desde hacía 10 años y era, por tanto, un profesional experimentado con más de 6.000 horas de vuelo.
El periódico alemán Bild, que adelantó también el nombre del copiloto y la inicial de su apellido, afirma que el comandante del avión se llamaba Patrick S. y que era padre de dos hijos. Un piloto ya jubilado que le conocía ha confirmado que era un profesional "muy experimentado, uno de los mejores". Este hombre ha descrito a Patrick S. como "un buen padre" y "una persona con humor".
La fiscalía alemana confirmó esta mañana que uno de los pilotos estaba fuera de la cabina en el momento del accidente y no logró volver a entrar pese a golpear la puerta con insistencia, según había publicado The New York Times esta noche en su página web.
Fuente: El País de España 26.03.15
Qué opina el fiscal que investiga el accidente del avión de Germanwings
El fiscal del caso: “El
copiloto tuvo la voluntad de destruir el avión”
La fiscalía de Marsella explica que el descenso del
aparato y el cierre de la cabina al comandante fueron intencionados
El
copiloto del avión siniestrado en los Alpes franceses accionó de
manera deliberada el descenso del avión, impidió al comandante volver a la cabina y estuvo
vivo hasta que se estrelló el vuelo de Germanwings, con 150 personas a bordo. Esta es la explicación
que ha dado este mediodía el fiscal de Marsella que investiga el caso, Brice
Robin.
De la
grabación se deduce que el copiloto, identificado
como Andreas Lubitz, alemán de 27 años, tenía la “voluntad de
destruir el avión”, según ha dicho Robin al revelar el contenido de la
grabaciones de la caja negra encontrada, que permite reconstruir lo sucedido en
el Airbus.
Según el fiscal, la conversación entre el
comandante y el piloto fue normal durante los primeros 20 minutos del viaje.
Después, cuando el profesional al mando del aparato recitó el plan de vuelo
previsto hasta el aterrizaje en Düsseldorf, su segundo le contestó con
respuestas "lacónicas, breves". A continuación, el comandante
"pidió al copiloto que tomara al mando" porque iba a salir de la
cabina, probablemente al servicio.
Posteriormente,
se escuchó un ruido, que identifica con el de un asiento que se echa para
atrás, y la puerta que se cierra. El copiloto, contó el fiscal,
"aprovechó" esa ausencia del comandante para "manipular el botón
de pérdida de altitud".
Una vez
cerrada la puerta y asumidos los mandos, el copiloto ya no pronunció ni una
sola palabra en los últimos diez minutos de grabación. Ni
respondió a las llamadas del comandante para que le abriera, ni contestó a los
controladores que le advertían del inesperado y extraño descenso del avión.
Existe un procedimiento de emergencia que permite a un tripulante
abrir la puerta desde fuera, pero esa posibilidad puede bloquearse
desde el interior de la cabina.
El fiscal
ha sostenido que el copiloto fue quien manipuló y accionó "de
forma voluntaria" el descenso. Después, "se escuchan llamadas del
comandante, por el interfono, identificándose, pero sin recibir respuesta del
copiloto". "Su respiración [la del copiloto], en apariencia al menos
es una respiración normal", ha añadido para explicar que todo indica, por
tanto, que estaba vivo hasta el último momento.
"Los
gritos de los pasajeros solo se oyeron en el último momento", ha añadido
el fiscal, quien señaló que la muerte de los 150 ocupantes de la aeronave fue
"instantánea". En cualquier caso, los nuevos datos de la investigación
añaden "más rabia e impotencia" a los familiares y
allegados de las víctimas, según el coordinador de emergencias del
Consejo General de la Psicología de España, Javier Torres.
El fiscal precisó que "nada permite decir que
se trata de un atentado". En la misma línea, el ministro de Interior
alemán, Thomas de Maizière, ha afirmado que en el caso no se aprecian
"indicios de trasfondo terrorista".
El
presidente de Lufthansa, Carsten Spohr, ha defendido la profesionalidad del
copiloto. "Era apto al cien por cien y su actitud era impecable", ha
afirmado Spohr en rueda de prensa.
Tras
conocer las primeras conclusiones de la fiscalía, la canciller alemana, Angela
Merkel, garantizó a los familiares de todas las víctimas que su país hará
"todo lo que esté en su mano" para investigar una tragedia que ha
cobrado "una nueva dimensión casi inimaginable". "Se lo debemos
a todas las personas que perdieron el martes la vida en esta catástrofe y a sus
allegados, que sufren terriblemente", manifestó en una comparecencia
institucional. También el Gobierno español se ha mostrado "consternado"
y "conmocionado" al conocerse que el copiloto estrelló el avión
voluntariamente.
La
fiscalía de Marsella ha examinado las grabaciones de los últimos 30 minutos de
vuelo del Airbus que quedaron registradas en la caja negra encontrada el martes
y entregada el miércoles a los investigadores. Uno de los últimos sonidos que
se escucha es el de la alarma de proximidad al suelo, que en los aviones suele
ser la de "terrain, terrain". La segunda caja negra, la que registra
los parámetros técnicos de altitud, rumbo o funcionamiento de los motores, aún
no ha sido encontrada, pero los equipos de rescate esperan conseguirlo. El
cruce de datos de ambas cajas determinará con total exactitud qué ocurrió
durante el vuelo.
La
versión del fiscal coincide con la tesis adelantada por The New York Times que ha publicado que uno
de los dos pilotos del A320 de Germanwings que se estrelló el martes en los Alpes franceses
se encontraba fuera de la cabina en el momento del accidente y no logró volver
a entrar pese a golpear la puerta con insistencia. La fiscalía alemana había
confirmado también que uno de los pilotos estaba fuera.
Ya el
miércoles, Rémi Jouty, responsable del BEA (oficina de investigación de
accidentes aéreos), explicó que la trayectoria seguida por el avión no era
compatible "con un avión controlado por los pilotos” hasta estrellarse.
Tampoco, añadió, “con un avión controlado por el piloto automático”, salvo en
la fase inicial de descenso. Por tanto, si el Airbus era manejado
conscientemente hasta el final por los pilotos en su descenso, algo que no
precisó, solo hubiera seguido esa trayectoria en caso de un accidente
provocado.
En
efecto, los expertos ya habían señalado desde el martes, horas después del
siniestro, que el avión tuvo que iniciar el descenso de forma deliberada por parte de la
tripulación. Lo que no eran capaces de interpretar era por qué había
mantenido esa pérdida de altitud durante diez minutos hasta que el avión se
estrelló.
Las
últimas noticias sobre este caso recuerdan el siniestro ocurrido en 1999 en
Estados Unidos, cuando un avión de EgiptAir se precipitó al mar con 217 personas a
bordo. En esa ocasión, se manejó la hipótesis de un accidente
deliberado por parte del comandante.
De otra
parte, esta catástrofe pone ahora de manifiesto cómo las medidas para proteger
el acceso a la cabina del avión pueden volverse en contra. Esas medidas se
establecieron tras los atentados del 11-S en Nueva York. Todos los aviones
deben poder bloquear y blindar la entrada en la cabina. Airbus desarrolló su propio sistema. Si, por
ejemplo, el o los ocupantes de la cabina pierden el conocimiento, se puede
acceder desde el exterior mediante una clave. Pero si uno o los dos pilotos
bloquean a través de una clavija la puerta, es imposible entrar. La
investigación ya ha dilucidado que, en efecto, el joven copiloto bloqueó la
puerta de acceso y desatendió las reiteradas llamadas del comandante para
entrar en la cabina
Fuente: El País de España 26.03.15
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